
REFLEXIÓN
Mi desempeño académico

Lo que sabía y no sabía en el aprender a aprender por competencias
Antes de iniciar el semestre, o mejor dicho al iniciar el semestre realmente no sabía ni tenía idea de lo que trataba el enfoque de “aprender a aprender por competencias” realmente desconocía todo lo que tuviera que ver con eso y sobre todo, el hecho de que fuera importante la autoevaluación constante y sobre todo el reconocimiento que debía tener de mis habilidades, fortalezas, destrezas y la toma de decisiones para mejorar día con día mi desempeño académico, entonces cuando nos presentan la Rúbrica Aprender a Aprender Nivel 3 fue donde entendí de que iba esto y la verdad es que me ayudo mucho a poder identificar con claridad y un poco de profundidad acerca de mis fortalezas académicas y los aspectos que iba a necesitar para fortalecer y mas que nada para poder enfrentar los retos que se fueron presentando durante el trayecto del proyecto, en el cual trabajamos durante todo el semestre lo cual fue una investigación de mercado de una microempresa.
En cuanto avanzaban las semanas, fui entendiendo que este método no consiste únicamente en completar actividades, hacer tareas y entregarlas por obligación, sino en reflexionar críticamente sobre lo que conozco, lo que aún ignoro y aquello en lo que necesito mejorar. Comprendí que aprender por competencias implica desarrollar el pensamiento crítico, la autonomía y sobre todo el hecho de que hay que tener y desarrollar aun más una buena capacidad de comprensión lectora, tener y hacer el hábito de leer y comprender.

Mi aprendizaje áulico y virtual
Durante el semestre enfrenté un reto personal que no siempre es visible: mis ritmos de trabajo no coincidían con los de la mayoría de mis compañeros. Mientras ellos avanzaban con rapidez, yo necesitaba más tiempo para organizarme y comprender cada paso. Esa diferencia me hizo sentir presión e incluso, en algunos momentos, inseguridad. Sin embargo, nunca quise rendirme. Cada vez que las actividades se acumulaban o sentía que no iba a lograrlo, recordaba Filipenses 4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Esa frase se convirtió en mi impulso diario.
Con esa convicción aprendí a adaptarme. Aunque mis tiempos fueran distintos, me esforcé por mantener constancia. Quizá avanzaba más lento, pero lo hacía con dedicación. Comprendí que mi proceso no tenía que parecerse al de los demás, porque cada uno aprende de manera diferente. Lo importante era no perder la motivación y confiar en que, con esfuerzo y fe, iba a superar cada dificultad.
Al final, ese camino más pausado me permitió valorar mis progresos, por pequeños que fueran. Entendí que lo esencial no era competir con nadie, sino reconocer que incluso en los momentos más desafiantes siempre existe una fuerza que me sostiene. Saberlo me dio tranquilidad y la seguridad de que, aunque mi ritmo sea distinto, también llevo mi propio avance, firme y verdadero.
Dentro de todo este proceso, el espacio virtual fue una herramienta fundamental ya que me apoyé constantemente en la página de la profesora, donde pude encontrar rúbricas, ejemplos, indicaciones detalladas y formatos que me aclaraban lo que debía entregar en cada avance de la investigación. Cada vez que tenía dudas o necesitaba verificar algo, volvía a esa página al igual que resolvía mis dudas de manera presencial con la profesora, y gracias a esa guía pude trabajar con mucha más seguridad. Y aunque mi organización interna fuera distinta a la de mis compañeros, logré avanzar con determinación, estructurando las evidencias en la plataforma Wix, acomodando la información y ajustando el diseño para que se viera ordenado y profesional. Fue un proceso que requirió enfoque y constancia, pero también fue muy satisfactorio porque pude demostrarme que, cuando lo decido, puedo sacar adelante incluso los trabajos más demandantes.
El uso de la página del docente, junto con el esfuerzo continuo para elaborar mi portafolio, fortaleció mi autonomía, mi capacidad de organización y mi confianza. Y, por supuesto, mi fe fue el motor que me recordó que sí tenía la fuerza para lograrlo.

Competencias desarrolladas
Durante el semestre fui construyendo poco a poco habilidades que resultaron eficientes para comprender y desarrollar sobre lo que era un proyecto de investigación de mercados. Durante las distintas actividades reforcé mi capacidad para analizar información, expresar ideas con claridad, colaborar con mis compañeros y asumir la responsabilidad de cada tarea que me correspondía. Estas competencias se hicieron visibles en ejercicios como la elaboración de informes, reportes, la preparación de presentaciones, sobre todo la parte de poder hablar y llevar a cabo una investigación de campo fuera de la universidad y dentro de una empresa, algo que realmente nunca había hecho y la estructuración del portafolio digital.
En cuanto a la tecnología, aprendí a utilizar diversas plataformas y herramientas que facilitaron mi proceso de trabajo. Wix me permitió organizar y presentar la información de manera profesional en cuanto a mi PEV; Excel, Word y otros recursos digitales fueron clave para crear tablas, gráficas y materiales con el formato adecuado. Desde la perspectiva metodológica, adquirí conocimientos para diseñar instrumentos cualitativos y cuantitativos, interpretar datos, identificar patrones relevantes y transformar esa información en conclusiones útiles para el proyecto de investigación de mercado.
La forma en que fuimos evaluados también contribuyó a este crecimiento. Las autoevaluaciones me ayudaron a reconocer qué estaba haciendo bien y en qué debía mejorar. Las revisiones entre compañeros me dieron una perspectiva más amplia del proceso colectivo y de la importancia de la retroalimentación. Finalmente, las rúbricas y listas de cotejo fueron guías claras que me orientaron sobre los requisitos académicos, ayudándome a perfeccionar mis entregas semana tras semana. Gracias a todo ello, pude avanzar con mayor criterio y entregar un informe final más completo y fundamentado junto a mis compañeros de equipo.

Lo aprendido y lo que falta por seguir mejorando en mi propio proceso de aprendizaje
La materia de Investigación de mercados junto a la Dr. Minerva Camacho Javier realmente me permitieron entender que el aprendizaje real exige reflexión constante, práctica intencional y disposición para mejorar. No se trata solo de cumplir tareas, sino de crecer a nivel personal, académico y profesional. A lo largo del curso desarrollé habilidades valiosas, como analizar información cualitativa y cuantitativa, redactar informes con mayor profundidad, diseñar instrumentos confiables y presentar resultados sustentados en evidencia. También aprendí la importancia de citar correctamente cada recurso, incluso cuando los gráficos y evidencias son de elaboración propia. Estos conocimientos me acompañarán tanto en la carrera de Mercadotecnia como en los proyectos que enfrente más adelante.
Además de los aprendizajes técnicos, reforcé aspectos humanos como la comunicación con mis compañeros y la capacidad de asumir liderazgo cuando fue necesario. El trabajo en equipo me ayudó a escuchar diferentes puntos de vista, a ser más flexible y a colaborar para alcanzar metas comunes. Entendí que liderar no siempre implica dirigir, sino saber apoyar, aportar y mantener una actitud positiva en el proceso.
Sin embargo, también identifico áreas importantes por mejorar. La más relevante para mí es la gestión del tiempo, ya que a veces me cuesta organizarme y eso afecta mi ritmo de trabajo. También quiero seguir desarrollando mi capacidad para comprender mejor las instrucciones, expresar con claridad las ideas que deseo comunicar y fortalecer mi dominio del formato APA. Otra meta que considero fundamental es aprender a redactar de forma más fluida y autónoma, construyendo textos coherentes por mi cuenta. Aun así, reconozco que tengo una fortaleza: mi manejo de la gramática y la ortografía, aspectos en los que suelo desempeñarme bien y que me sirven como base para mejorar mi escritura.
En conclusión, este curso fue un proceso de autoconocimiento académico. Cada actividad, cada evidencia y cada retroalimentación contribuyó a formar una versión más consciente, responsable y disciplinada de mí misma. Sé que todavía tengo aspectos por trabajar, pero también valoro todo lo que aprendí durante este semestre. Hoy entiendo que aprender es un camino continuo que requiere constancia, compromiso y la voluntad de seguir avanzando hacia una mejor versión de mí en el ámbito académico, profesional y personal.
